Marcas en el capítulo de Propiedad Intelectual del TPP: Si o No?

Marcas en el capítulo de Propiedad Intelectual del TPP: Si o No?

El texto del TPP (0) es público desde noviembre del 2015 e incluye un capítulo de propiedad intelectual que va mucho más allá de las normas del ADPIC, el tratado multilateral en propiedad intelectual en el marco de la OMC.

Deportista: protégete ® como marca, después puede ser tarde

  $21.000 millones cobraría James Rodriguez anualmente. Un asalariado en Colombia gana en promedio $12,8 millones al año. (Según datos OIT).

$21.000 millones cobraría James Rodriguez anualmente. Un asalariado en Colombia gana en promedio $12,8 millones al año. (Según datos OIT).

Por: Juan Guillermo Vanegas López

En nuestro país existen mecanismos legales para que puedas registrar tu nombre, tu baile, eso que te identifica y te permite ser reconocido nacional o internacionalmente, James Rodriguez, Falcao, Mariana Pajón, Nairo Quintana lo tenían claro y por eso sus nombres son marca registrada.

La propiedad industrial, encargada de proteger absolutamente todo lo que pasa por el mercado legal mundial, desde cremas, maletas, zapatos, pasando por una infinidad de objetos y elementos, encuentra un reposo legal en la Clasificación Internacional de Niza que discrimina en 45 clases diferentes, todo lo que es registrable como una marca en todo el orbe.

Eventualmente, en lo que a deportes se refiere, el auge de grandes estrellas en todos los campos y sobre todo en el deporte rey, EL FÚTBOL, exige que muchas de esas personalidades protejan sus imágenes y puedan sacar provecho de ella no solo en el campo de fútbol, sino también en otros elementos (generalmente deportivos). Existen a nivel mundial ejemplos como los de Messi, Cristiano Ronaldo, Beckham e inclusive el mismo James Rodríguez que venden su imagen para promocionar fragancias, ropa interior o prendas específicas. Y es que el fútbol vende mucho más que el solo deporte. Nada más con ver por ejemplo el auge que tuvo el ingreso de la marca ADIDAS al mercado colombiano cuando se acordó el patrocinio de dicha marca para reformar y “refrescar” la imagen de la selección con las tres líneas más conocidas del mercado y el universo marcario.

En Colombia, tenemos ejemplos claros de jugadores que le han sacado jugo a su imagen, relacionando con ejemplos antiguos al famoso “Pibe” Valderrama con la marca “Frutiño”, o el famosísimo “Listo papito si es ya, es ¡ya!” de Leonel Álvarez, relacionado con Sal de Frutas Lua. No obstante, hay que tener en cuenta que para aquellas épocas, no había ni el auge en P.I. necesario en Colombia para explotar marcas de dichos jugadores, ni la voluntad de los mismos para lucrarse más allá de lo que pasa en el mencionado comercial, lo cual no sucede hoy, si tenemos en cuenta que los jugadores de hoy día aprovechan mucho las oportunidades para obtener patrocinios y protegerse por medio de “Naming Rights” o “Derechos de nombre” y otras figuras que hacen que lo que cada jugador representa, sea único e irrepetible al menos por el tiempo que legalmente, lo puede proteger la Superintendencia de Industria y Comercio. Aun así, el Pibe Valderrama, tiene ciertos derechos marcarios protegidos y libró una pequeña controversia jurídica cuando trataron de registrar la palabra Pibe, lo cual, impidió satisfactoriamente el excapitán de la Selección.

Empezaríamos pues por la empresa que maneja nuestro “Tigre” Radamel Falcao, la empresa Bussiness Tiger S.A.S que ha logrado de manera exitosa posicionar, proteger y mantener la marca FALCAO, como única y exclusiva para todo lo relacionado con el jugador samario, que al ver que su nombre generaba el debido reconocimiento, y viendo que terceros podían abusar de manera arbitraria de dicha imagen, como sucedió en varios pleitos marcarios en los cuales trataron de manera infructuosa de registrar marcas con la inclusión FALCAO en su haber (Marca FALCAO de INTERNATIONAL TRADING ADVISERS ITA LTDA. y la marca FALCAO de FADEPLAST S.A.S, ambas en expediente de consulta de la base de datos de la SIC), decidió ponerse al frente de sus asuntos y proteger sus nombres, pues es más que claro que si la SIC, llegase a registrar una marca con dicho distintivo, que nada tenga que ver con la estrella de la selección, estaríamos ante un evento malogrado en materia de Propiedad Intelectual.

Y pasa igual con otros jugadores de nuestra selección, tal sea el caso del actual “golden boy” de Colombia, James David Rodríguez. James por el solo hecho de marcar goles en el Madrid y en la tricolor, y de incursionar con su colección ropa J10 en el mercado de la ropa para hombre, empieza a forjar una mina de oro que no solo le genera regalías a su cuenta sino que acrecienta  su imagen y su valor, al punto de convertirlo en un Rey Midas, que todo lo que toca lo convierte en oro. Pasa sin embargo, que para el 10 de la selección no fue tan fácil posicionarse como marca registrada, puesto que antes de su auge post-mundialista y actual, ya había en el registro y sistema de marcas de la SIC una marca J10, por lo cual, debió el jugador sacar provecho de su imagen por medio de la sociedad REPRESENTACIONES SPORT PLUS S.A.S la cual ha registrado las respectivas marcas del astro en las diversas clases, en un registro multiclase. Actualmente dicho registro se encuentra en curso por la marca anteriormente referida que en teoría, es la que tiene el derecho, pues como dice el principio popular del derecho “primero en el tiempo, primero en el derecho”.

¿Pero, es acaso solo en el fútbol que se presenta esta protección?, como lo decíamos al principio del artículo no, de hecho ciclistas colombianos y el mismo piloto Juan Pablo Montoya también tiene registros a su nombre, pese a lo cual, el fútbol sigue siendo el abanderado que más estrellas genera, por lo cual los jugadores colombianos cada vez más son conscientes de proteger su imagen del abuso de terceros que quisieran lucrarse con los aspectos más pequeños de nuestros jugadores, registrando inclusive sus apodos, para lo cual se hace necesario que estos acudan a los mecanismos legales determinados en la legislación, para protegerse y no permitir que terceros se apropien de lo que por derecho les corresponde. No nos deja, de llamar la atención claro está, saber porque los jugadores de la tricolor no han pretendido aún, proteger sus aspectos tan únicos, como sus bailes o sus “apodos o motes”, los cuales a la deriva podrían estar propensos a ser usados sin la debida autorización.

Finalmente, veremos pues en lo que resta de la Copa América, a las marcas más poderosas del orbe haciendo parte de la fiesta del fútbol, siendo representados por la FIFA, la CONMEBOL, y los sponsors de cada país, teniendo como referente en Colombia, a su representante en ropa deportiva ADIDAS, Cerveza Aguila, Coca-Cola y aquellas que de alguna manera buscan vincularse al seleccionado Tricolor para obtener no solo ganancias sino reconocimiento de sus marcas, aprovechando el cuarto de hora, del que goza nuestro seleccionado.

Esperemos lo mejor, para nuestra tricolor y para la propiedad intelectual de nuestrosdeportistas. 

¡Que viva Colombia y toda la fuerza para que gane el día de hoy!

 

 

La reforma de copyright que va a llegar a votación en el parlamento europeo tiene muy buena pinta

Las actuales normas sobre copyright datan de 2001

El Comité de Asuntos Legales (JURI) del Parlamento Europeo ha confirmado la aprobación previa de un informe que modifica el tratamiento del copyright en distintos tipos de escenarios. Julia Reda, miembro del Partido Pirata alemán, fue la responsable del informe y ha mostrado su satisfacción por este paso previo para la adopción de esta reforma del copyright en la Unión Europea.

Las áreas afectadas por esa reforma son muchas. Por ejemplo hará que las obras creadas por empleados del gobierno o las administraciones públicas como obras de dominio público. También permitirá integrar citas audiovisuales en vídeos online, por ejemplo, o habilitará que en la web podamos encontrar fragmentos de textos de todo tipo de libros, periódicos o revistas sin que esto sea un problema para los motores de búsqueda.

Una reforma muy ambiciosa

Este último fue un problema especialmente relevante en Alemania, donde las editoriales hacían pagar por ejemplo a Google por incluir esos fragmentos en los resultados de búsqueda, lo que hizo que el gigante de Internet retirara tal opción. Los medios notaron una bajada dramática del número de visitas, lo que hizo que acabaran ofreciendo a Google una licencia gratuita para incluir esos fragmentos y devolver así el tráfico que habían perdido.

Para continuar leyendo el artículo visita Xataca 

 

REGISTROS MARCARIOS EN COLOMBIA: ¿HAY COMO COMPETIR A NIVEL MUNDIAL?

19.505 marcas se han registrado en Colombia entre 2009 y 2013. 

Por: Juan Guillermo Vanegas

A lo largo de los años, varias ramas del derecho, esta carrera que a miles apasiona,  han conseguido posicionarse por la influencia que pueden ejercer en los mercados internacionales, generando competitividad, expansión de mercados y economías, y sobre todo generando oportunidades de aprendizaje y experiencia para los millares de abogados del mundo que ávidos de conocimiento, deciden cada vez más apartarse de la típica imagen del jurista encorbatado que esta frente a un juez o en su oficina pensando en difíciles argumentos de casos civiles, penales y de otras ramas que si bien revisten importancia, van quedando relegadas frente a las nuevas tendencias del derecho.

Y toda esta introducción para llegar a la rama que nos interesa y de la cual nos ocuparemos en este artículo: LA PROPIEDAD INDUSTRIAL.

En su capítulo de marcas, esta sub-rama  del derecho como bien decíamos, ha aportado a los países competitividad y les ha permitido a las empresas multinacionales o microempresas de diversas regiones del mundo, proteger su activo más importante y valioso: sus marcas, su imagen y aquello que les representara frente a empresas globalmente reconocidas. Y a nivel nacional, Colombia no se ha quedado atrás, suscribiendo diversos acuerdos internacionales en la materia, para garantizarle a las empresas, estímulos económicos por su aporte al sistema marcario, posicionando marcas nacionales tan reconocidas como JUAN VALDÉZ o ECOPETROL, por tan solo nombrar unas.

No obstante, falta mucho camino que recorrer para poder ser competitivos frente a grandes potencias del mundo que viendo el arduo trabajo realizado por la Superintendencia de Industria y Comercio, han venido con los años, acercándose a Colombia para invertir y compartir experiencias de éxito en el campo de la Propiedad Intelectual.

Según fuentes de la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual), Colombia ha tenido un promedio de registro de marcas de 19.505 registros desde 2009 hasta la última contabilización realizada en 2013. Según las estadísticas de la mencionada entidad que tiene en cuenta los registros realizados por residentes colombianos, personas o empresas no residentes y empresas desde el exterior, se realizaron en el 2013 (las estadísticas de 2014 aún no han sido develadas) 10.039 registros, 9.032 registros y 2.735 registros respectivamente, lo cual no es un número despreciable, y coloca a Colombia como potencia regional, superando a países como Uruguay, Paraguay, Ecuador, Perú entre otros, y siendo superado a nivel latinoamericano únicamente por Chile, Argentina y Brasil, lo cual es resaltable si se tiene en cuenta el gran mercado que representa Brasil a nivel mundial, y que Chile y Argentina, países con grandes marcas multinacionales han empezado a invertir en filiales de empresas radicadas allí, para que operen en Colombia, debiendo realizar dichos registros ante la Superintendencia, lo cual incrementa el índice y la estadística positiva para Colombia.

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No obstante, esta el otro lado de la moneda, que pone a Colombia en un panorama que requiere una revisión urgente, ya que a nivel mundial, no solo Colombia (para darle el beneficio de la duda), sino las diferentes legislaciones latinoamericanas, se han quedado relegadas frente al trabajo marcario de potencias mundiales como Alemania, Estados Unidos y Japón, por solo nombrar a alguno de los tantos países que son reconocidos en la OMPI como constantes productores de ideas, procesos de mejoras industriales, invenciones y demás.

El panorama se vislumbra tan desolador al realizar la comparación, como positivo y esperanzador si se tiene en cuenta la gran cantidad de juristas altamente preparados que están ingresando a los bufetes colombianos, prestos a aportar su intelecto y su aprendizaje, pues muchos de ellos se preparan en universidades tan renombradas como los Andes, la Sabana o la Javeriana entre otras, llegando a universidades de renombre de Europa o Estados Unidos, lo cual convierte la baraja de abogados en Propiedad Intelectual en un mercado muy vistoso para las empresas que buscan a los mejores profesionales para que defiendan sus marcas y sus intereses legales sobre las mismas, de vulneraciones de terceros.

No por nada, la “pequeña” marca colombiana Arturo Calle, meses atrás, obtuvo la victoria en un litigio marcario frente a la poderosa y renombrada “Levi´s”, lo que demuestra que pese al poco estímulo de las empresas en proteger sus activos, se hace necesario crear precedente y apoyar el trabajo legal en el área, puesto que al permitírsele a las empresas ser asesoradas debidamente frente a lo que pueden generar ganancialmente con tan solo proteger sus intangibles, haciéndoles saber el valor que representan, pueden mejorarse las decisiones que cada empresa puede tomar, generando estrategias que empiecen de a poco a mover el mercado marcario colombiano, altamente predominado ha de decirse, por compañías productoras de alimentos y farmacéuticos, sin dejar de lado que grandes potencias colombianas calificadas como multinacionales, han empezado a coger fuerza a nivel mundial, posicionando a Colombia como un país en espera de inversión por la fuerza que diariamente van agarrando sus marcas más representativas.

El camino aun es largo, pero hay con que meterse a las “Grandes ligas marcarias”.